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Aumento de la variante delta replantea la cuestión del uso de mascarillas, incluso para los totalmente vacunados

Casi todo el personal de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg está vacunado contra el covid-19. Sin embargo, todos siguen usando mascarillas para trabajar.

Casi todo el personal de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg está vacunado contra el covid-19. Sin embargo, todos siguen usando mascarillas para trabajar.


Estos investigadores, que se encuentran entre los más versados en el manejo del coronavirus, no quieren correr riesgos. Y aconsejan al resto del país y del mundo que tengan la misma precaución cuando surjan y se propaguen cepas como la variante delta.

 

«Todavía tenemos una política de uso de mascarillas aquí, particularmente en situaciones de grupo», dijo a CNN Andrew Pekosz, profesor de inmunología de la Universidad Johns Hopkins que estudia el coronavirus. «Esta pandemia aún no ha terminado».

El doctor Mark Mulligan, director del Centro de Vacunas Langone de la Universidad de Nueva York, es igualmente cauto. «Yo solo diría que tal vez te guardes la mascarilla en el bolsillo y que, si crees que estás en una situación que lo justifique, ciertamente es bueno tenerla disponible», dijo el martes en una sesión informativa patrocinada por la Sociedad Internacional Antiviral.

«Está claro que la vacunación y las variantes están en una carrera a pie».

El lunes, el Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles instó incluso a las personas totalmente vacunadas a volver a usar mascarillas en algunas circunstancias.

«Con el aumento de la circulación de la variante delta altamente transmisible, el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles recomienda encarecidamente a todos, independientemente del estado de vacunación, que usen mascarillas en lugares públicos como medida de precaución», dijo en un comunicado. «En la semana que terminó el 12 de junio, la variante delta representó casi la mitad de todas las variantes secuenciadas en el condado de Los Ángeles».

La Dra. Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés), dijo este miércoles que las vacunas contra el covid-19 disponibles ofrecen protección contra la variante, y declaró al programa «Good Morning America» de la cadena ABC que «los vacunados, creemos, siguen estando a salvo». Los no vacunados, sin embargo, siguen estando en riesgo.

«Seguimos observando un incremento de los casos en zonas de baja vacunación, y en esa situación sugerimos que se establezcan políticas a nivel local», dijo Walensky. «Esas políticas de uso de mascarillas están realmente destinadas a proteger a los no vacunados».

La variante delta del coronavirus representaba el 26% de los casos de covid-19 en Estados Unidos hasta el 19 de junio, según indicaron el martes los CDC en sus estimaciones actualizadas. Mulligan predijo que esa cifra aumentaría pronto al 40%, y la empresa de secuenciación genética Helix dijo que sus pruebas indican que la variante delta ya representa el 40% de los casos.

La variante B.1.1.7 o alfa del virus, que se detectó por primera vez en el Reino Unido, seguía siendo la variante dominante en Estados Unidos hasta el 19 de junio, y representaba el 47,8% de los casos, según las estimaciones de los CDC.

El Dr. Philip Landrigan, director del Programa de Salud Pública Global y Bien Común del Boston College, afirmó que la variante delta parece ser más transmisible.

«Lo que sabemos de la variante delta es que es muy contagiosa, más contagiosa que algunas de las otras variantes, por lo que se propaga más rápidamente que algunas de las otras variantes», dijo Landrigan a CNN.

Lanzando los dados

Todos los virus mutan constantemente mientras se replican en el organismo y, aunque el nuevo coronavirus no es tan propenso a las mutaciones como la gripe, cambia a paso ligero. Cada variante identificada tiene un patrón particular de mutaciones que la hacen destacar y le confieren nuevas propiedades.

Tiene sentido, según Pekosz, que las variantes evolucionen gradualmente para ser cada vez más transmisibles. Delta, la última versión, tiene una capacidad de transmisión aproximadamente del 40 al 60% por encima que la de la variante B.1.1.7 o alpha.

«Desde el punto de vista del virus, tiene algunas mutaciones únicas, en particular en la proteína de espiga, que sugieren que es capaz de unirse mejor a las células humanas y quizás evadir las respuestas de los anticuerpos que se dirigen a la proteína de espiga», dijo Pekosz. La proteína de espiga es la estructura que utiliza el virus para unirse a las células, y es la parte que todas las vacunas contra el covid-19 entrenan al cuerpo a reconocer.

«Desde el punto de vista de la población, los informes procedentes de Inglaterra y quizás de otras zonas sugieren que se está extendiendo en la población más rápidamente que la variante alfa. Esa propagación realmente sugiere que este virus puede infectar mejor a los humanos».

Pero hay pocas pruebas de que la variante delta pueda eludir la protección ofrecida por la vacunación completa. Numerosos estudios han demostrado que las vacunas, especialmente las de tecnoñogía ARNm fabricadas por Pfizer/BioNTech y Moderna, proporcionan una protección fuerte y amplia que da un colchón de inmunidad extra por encima de lo que proporciona la infección natural.

«Para las personas vacunadas, la probabilidad de que se contagien por la variante delta es muy baja», dijo Landrigan.

Por ello, los CDC afirman que las personas totalmente vacunadas pueden dejar de usar mascarillas en la mayoría de las circunstancias.

«Puede reanudar sus actividades sin usar mascarilla ni permanecer a 1,80 metros de distancia, excepto cuando lo exijan las leyes, normas y reglamentos federales, estatales, locales, tribales o territoriales, incluidas las orientaciones locales para empresas y lugares de trabajo», dice la guía en línea.

No hay indicios de que esa guía vaya a cambiar. El Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, declaró el martes a Don Lemon, de CNN, que «en general, no se necesita una mascarilla».

«Creo que hay un grado y debería haber un grado de flexibilidad y discreción distribuido por todo el país», añadió Fauci. «Si estás en un área donde la dinámica viral es realmente alta, tienes que ser realmente cuidadoso a la hora de abandonar las órdenes de uso de mascarilla».

Por su parte, Landrigan señala que el riesgo no es cero para las personas totalmente vacunadas.

«Estas vacunas dan una protección del 95% o más, pero dicho esto, la protección no es del 100%. Siempre hay unas pocas personas en la población que no consiguen el efecto de una vacuna», indicó.

«No cabe duda de que estamos teniendo infecciones posvacunación en todas partes. Las vacunas no son del 100%», dijo Mulligan en su presentación. «Habrá infecciones posvacunación, incluso para aquellas vacunas que tienen una protección del 95, 90, 80%».

Además, los menores de 12 años no se pueden vacunar en Estados Unidos, lo que significa que siguen siendo vulnerables a la infección.

Más vale prevenir que lamentar

Por ello, Mulligan, Landrigan, Pekosz y otros recomiendan usar una mascarilla, incluso si estás totalmente vacunado, cuando estés en un lugar cerrado y cerca de personas que no estén vacunadas y que puedan ser portadoras del virus.

«Si te reúnes con amigos, con familiares a los que conoces bien, en grupos pequeños, estás al aire libre y todo el mundo está vacunado, no necesitas usar mascarilla», dijo Landrigan.

«Por otro lado, si vas a un partido de béisbol o a algún otro escenario donde hay cientos o miles de personas, algunas de las cuales podrían no estar vacunadas, algunas de las cuales podrían ser portadoras del virus, yo recomendaría usar una mascarilla. Más vale prevenir que lamentar».

Esta también es la recomendación de los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque sus pautas se dirigen a un mundo mayoritariamente no vacunado, a diferencia de Estados Unidos, donde casi la mitad de la población está vacunada.

«Las vacunas por sí solas no detendrán la transmisión comunitaria y tenemos que asegurarnos de que la gente siga las medidas de salud pública. Las personas tienen que seguir utilizando las mascarillas de forma sistemática», inndicó la semana pasada la Dra. Mariangela Simao, subdirectora general de la OMS para el acceso a los medicamentos, las vacunas y los productos farmacéuticos.

«Permanezcan en espacios ventilados. Practiquen la higiene de manos y la etiqueta respiratoria, todo, el distanciamiento físico. Eviten las aglomeraciones. Esto sigue siendo extremadamente importante, incluso si se está vacunado, cuando hay una transmisión comunitaria en curso», añadió Simao.

Esto se debe en gran medida a la evolución. Cuando un virus cambia, lo hace de forma aleatoria, pero esos cambios se modificarán a medida que cambie la presión sobre el virus, incluida la presión de la vacunación.

Si el virus está circulando, las personas que se han vacunado estarán expuestas al virus. Es probable que sus sistemas inmunitarios reforzados por la vacuna combatan el virus, pero éste podría empezar a mutar poco a poco, y las versiones del virus que logren evadir la respuesta inmunitaria del cuerpo vacunado tendrán una ventaja que les permitirá afianzarse.

Cuantas más personas vacunadas y no vacunadas intercambien el virus entre sí, más posibilidades tendrá de evolucionar.

Por eso, incluso las personas vacunadas deben tener cuidado, dice Pekosz.

«A medida que surgen mutaciones en los virus, las que persisten son las que facilitan la propagación del virus en la población», afirma.

Este es un argumento a favor del uso de mascarillas, incluso cuando se está vacunado, dijo. «Especialmente cuando se trata de situaciones en las que las personas vacunadas se encuentran en espacios cerrados y están en condiciones en las que el virus puede ser un poco más fácil de propagar», afirmó.

«Ciertamente, aún no estamos fuera de peligro porque no hemos tenido una tasa de vacunación en la que consigamos esos efectos de inmunidad de rebaño».

La propagación de la variante delta cambia la ecuación de la inmunidad de rebaño, añadió Pekosz.

«Cada vez que un virus mejora su capacidad de transmisión, aumenta el número de personas que deben ser vacunadas para alcanzar la inmunidad de rebaño», comentó.

«Lo que ocurre con las mutaciones es que se producen al azar. Cuanto más se replique el virus, más probable será que se produzca una determinada mutación. Si una mutación tiene una posibilidad entre un millón de hacer que el virus sea mejor, si dejas que el virus lance ese dado 900.000 veces, es más probable que obtengas esa mutación más exitosa».

Por eso, las personas no vacunadas en cualquier lugar son un peligro para todos.

«Así que realmente tenemos que prestar atención a esto y aumentar nuestras tasas de vacunación lo antes posible», dijo Pekosz.

Por la misma razón, la OMS insta a la población mundial a mantener las precauciones.

«Aunque la vacuna contra el covid-19 evitará enfermedades graves y la muerte, todavía no sabemos hasta qué punto evita que uno se infecte y transmita el virus a otras personas. Cuanto más permitamos que el virus se propague, más oportunidades tendrá el virus de cambiar», dijo la OMS en un comunicado.

La gente debe seguir manteniendo la distancia con los demás, utilizar mascarillas cuando esté cerca de otras personas, «especialmente en entornos abarrotados, cerrados y poco ventilados», mantener las manos limpias y ventilar las habitaciones cuando se esté dentro con otras personas.

«Hacerlo todo nos protege a todos», dijo la OMS.

«Esto no es una cuestión política. Es una cuestión de vida o muerte», concluyó Landrigan.

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